Entrevista a Alelí Hernández
Alelí nace en la costa de Oaxaca alrededor de su familia, su madre bordadora, fue su primer acercamiento al textil, proveniente de una familia de mujeres artesanas, su interés por el textil surge tiempo después cuando decide formar sus estudios en Oaxaca para luego tomar su camino trabajando por un tiempo en España en un taller de alta costura donde se hacían vestuarios para teatro, en el taller necesitaban a una persona que supiera bordar para terminar los acabados más precisos, ella accedió a hacerlos ya que tenía los conocimientos que le había dejado su madre y asi fueron sus comienzos dentro de esta rama.
Al regresar a Mexico y descubrir que realmente estaba interesada en esta área, decidió tomar un curso de textiles en el centro de artes de san Agustín, fundado por el maestro Toledo donde se imparten talleres para todas las personas interesadas en el arte, ahí conoció a diferentes mujeres apasionadas por los textiles, cuando las mujeres llevaron sus telas y sus diseños a la clase, se dio cuenta de que no existía un lugar donde todas pudieran vender sus propios diseños así fue como comenzó su proyecto, abriendo un bazar en su casa que tiempo después se llamaría colectivo donde todas las mujeres del curso podrían exhibir sus prendas, invitando a todos sus amigos a visitar el bazar e ideando propuestas que a las personas les interesaran para asistir, cuando comenzaron a crecer un poco más decidieron poner su primer local en el mercado Sánchez pascua donde inició la idea de nombre de MIiku Meko.
Con el paso del tiempo el colectivo comenzó a ganar reconocimiento y aunque se tuvieron que separar el proyecto de Miku Meko siguió en pie y se estableció en otro lugar donde comenzaría la experimentación de su nuevo concepto.
“Miku Meko significa changuito sucio”
Así como su familia y sus orígenes le han dado herramientas para experimentar con diferentes técnicas y materiales, también nos cuenta lo difícil que fue provenir de una familia indígena ya que cuando Alelí era más pequeña su mamá no le permitía que hablará su lengua natal, le pedían que hablará español, ya que sus papas habían crecido en un contexto en el que las personas necesitaban negar sus raíces indígenas para prosperar, decían que solamente las personas que hablaban español y estaban alejados de su cultura tendrían la oportunidad de tener un futuro, muchas personas crecieron así, negando quien era porque eso fue lo que la sociedad les enseñó.
“lo que vende Mexico es la cultura que dejaron Morir”
Por esta misma razón Alelí aprendió a bordar no por que su madre quisiera que aprendiera, si no por que tenía que sacar adelante el trabajo para tener para comer
“Mientras en los pueblos la gente no piensa en preservar la cultura, la gente vive al día…”
Oaxaca es un lugar lleno de artesanos, muchos turistas pero que es lo que hace diferente al artesano, Alelí sabía que necesitaba hacer las cosas diferentes, generar diferentes propuestas.
En un viaje a Japón tuvo quedo muy influenciada por la cultura, decidiendo crear un hibrido en los textiles oaxaqueños, quedo impresionada por la forma de la tela y como las medidas podrían ser muy parecidas a las de un huipil oaxaqueño, así fue como decidió experimentar y generar las propuestas de su marca que la ayudarían a desarrollar sus futuras colecciones.
El trabajo de alelí se diferencia en la experimentación de la tela, la hibridación de la cultura, la unicidad y todas sus prendas unisex.
Influenciada por las artes visuales toma inspiración en dar un mensaje con la prenda que propone, buscando telas diferentes y propuestas que transmitan algo distinto en cada una de ellas, dentro de la tienda de Miku meko no encontraras un diseño igual a otro ya que ese es el propósito de Alelí, hacerlo diferente
El lugar donde se encuentra la tienda de Miku meko es la mesa puerca, lugar rodeado de arte contemporáneo, Alelí sabe que su trabajo también toma ese giro artístico cuando se encuentra en un espacio que coexiste con el generar diseños, así que no solamente ha desarrollado proyectos textiles si no también artísticos que le han permitido generar una visión en el arte y también a apoyar a artistas que quieran experimentar en textil.
Experimentando con diferentes técnicas como lo es el añil y diferentes tintas este ha generado darle un giro a su marca, alelí nos comenta que no le parece copia que otros incursionen en las técnicas de tinta que ella implementa, ya que le parece que ella siempre trata de innovar y no se queda con una idea que ya desarrollo.
De la entrevista de Aleli Hernández me llevo varios mensajes, reflexiono sobre la realidad de mi estado en la que hemos sobre explotado una cultura que ni siquiera nos importa conservar solo lucrar. Un mensaje un poco existencialista al escuchar su historia, como todo se va acomodando para al final hacer un sentido, como el camino se va formando al caminar, como la representación artística está en muchas formas, más allá de las que podemos ver.